Ficción breve: cuentos donde el lenguaje se permite jugar, torcerse y, a veces, romperse a propósito.
Los meditabundos, siempre indecisos sobre cuál es mejor, se dejan llevar por los puntos suspensivos, aunque cuando se cansan de tanto reflexionar, su preferencia es un buen punto y aparte. Los más vendidos sin duda son los puntos de vista, aunque por la contrariedad de muchos de estos, también ofrecemos a nuestros clientes la posibilidad de un punto de conciliación.